Montmartre, reserva natural de encanto para Ernesto Colman Viajes

No hay que dar argumentos para viajar a París, son de sobra conocidos. A pesar de la explotación comercial que ha vivido la ciudad en las últimas décadas, esta sigue impactando a todos sus visitantes. Esta vez Ernesto Colman Viajes ha preferido centrarse en uno de los barrios más especiales de la ciudad, con una personalidad tan definida que es como un pueblo en lo alto de la urbe.

Montmartre se diferencia, para empezar, topográficamente y urbanísticamente. Situado en lo alto de la ciudad, fue la única zona en escapar a la gran reforma emprendida por el Barón Haussmann, a quien Napoleón III encargó modernizar la ciudad. Esta reestructuración consistió en abrir grandes avenidas y bulevares que confluyeran en rotondas donde hubiera monumentos visibles desde cualquier ubicación. El barrio que hoy nos ocupa, asegura Ernesto Colman Viajes, se escapó de tal proyecto por la simple razón de que es donde vivían los artistas, los bohemios y la gente más humilde, dedicada a la vendimia. Por tanto, cuenta con callejuelas y rincones inéditos en el resto de la ciudad de la luz.

La Plaza de los Artistas, lugar de paso de Ernesto Colman Viajes

La Plaza de los Artistas, lugar de paso de Ernesto Colman Viajes

Se trata de una zona emblemática por sus historias y sus personajes más que por sus monumentos, pero podemos destacar la Basílica del Sacré-Cœur, de principios del siglo XX, la última construcción religiosa de París financiada con dinero público. Su ubicación, en uno de los puntos más altos de la capital, es del todo privilegiada, al menos en la opinión de Ernesto Colman Viajes, y su cúpula cuenta con el mosaico más grande del mundo.

El Sacré-Cœur, emblema del barrio según Ernesto Colman Viajes

El Sacré-Cœur, emblema del barrio según Ernesto Colman

Si 1889 vio nacer al emblema de la ciudad, la torre Eiffel, también parió otro símbolo de la metrópoli, más canalla: el Moulin Rouge, abierto por el empresario catalán Josep Oller como divertimento para todos los caballeros adinerados que acudían a la Exposición Universal y deseaban un rato de asueto nocturno. El lugar también supuso la confirmación del cancán, que cautivó a Toulouse Lautrec, pintor de tantos carteles que tan bien reflejan aquella época.

Ernesto Colman no dejó pasar la oportunidad de visitar el Moulin Rouge

Ernesto Colman Viajes nos cuenta los orígenes del Moulin Rouge

Entre bistrot y crêperies, y con la Plaza de los Artistas como lugar de encuentro y creación, se cruzaron multitud de personajes, cada uno con sus historias. En una de las calles de Montmartre pintó Van Gogh su famoso cuadro Los Girasoles. En otra de ellas vivió Picasso en la época de su Guernica, legendaria denuncia del bombardeo alemán sobre el pueblo vasco que él repartía en formato bolsillo a los turistas  –cuando un oficial nazi acudió a su estudio preguntándole si él había hecho eso, el malagueño contestó: “No. Ustedes lo hicieron”. Por supuesto, es el barrio de Amelie, cuya cafetería es reconocible en todo el mundo. También acogió los últimos años de la trágica vida de la cantante Dalida. Un busto la recuerda ahora en uno de los espacios más coquetos de toda la zona, y hay quien asegura que tocar su pecho da buena suerte.

Ernesto Colman nos habla del busto de Dalida

Ernesto Colman y el rincón que París dedicó a la querida artista egipcia

<<Parole, parole, parole…>>, cantaba Dalida. Pero mejor dejarse de palabras y descubrir de una vez por todas Montmartre.

Ernesto Colman descubre Santiago de Compostela

Santiago de Compostela es una ciudad mágica, y desde Ernesto Colman no hemos querido desaprovechar la oportunidad de perdernos por las calles que trazan su magnífico casco antiguo. Ni que decir tiene que Santiago no se agota en la ciudad intramuros, pero en la ruta que  hoy os proponemos nos quedaremos cerca de los aledaños del imponente Obradoiro.

Plaza del Obradoiro

Además del espectacular templo católico que alberga la tumba del Apóstol Santiago, otros edificios de singular belleza e interés cierran la plaza y que en cierto modo recogen su esencia. El visitante podrá admirar el Colegio de San Xerome, sede del rectorado de la Universidad, sede de la vida estudiantil que caracteriza la capital gallega. La Administración está presente en la plaza a través del Palacio de Raxoi, que alberga la sede del Ayuntamiento de Santiago y la hospitalidad de los gallegos queda representada por el que fuera un hospital para peregrinos, el Hostal de los Reyes Católicos, hoy parador nacional.

Plaza de la Inmaculada

Delimitada por el monasterio de San Martiño Pinario y la fachada catedralicia de la Azabachería, en ella desemboca el último tramo urbano de los Caminos Francés, Inglés y del Norte, que entra al casco histórico por la llamada Puerta del Camino. El monasterio data del siglo x y en sus inicios acogía a un grupo de monjes encargados de vigilar el culto a las reliquias del Apóstol.

Facultad de Geografía e Historia

Aunque la primera sede de la Universidad de Santiago debe situarse en el Colegio Fonseca, en Ernesto Colman hemos percibido que para muchos compostelanos el edificio que alberga la actual Facultad de Geografía e Historia es simplemente “la Universidad”. Una construcción neoclásica que fue ampliada con un piso extra entre los siglos XIX y XX. Su biblioteca es un auténtico templo para el estudio.

Plaza de Abastos

El interés del mercado no es sólo gastronómico, sino también cultural y arquitectónico. En él destacan indudablemente los pescados y mariscos. Junto a los puestos fijos, en la plaza de Abastos sobrevive al paso del tiempo la figura de la “paisana”, productora agroganadera de los municipios de Santiago y limítrofes, que vende el fruto de su propia cosecha. Los días de máxima afluencia coinciden más de cien paisanas, que se disponen en el mercado agrupadas según el género que despachan y su localidad de procedencia.

Entre estación y estación de este pequeño viaje a pie, desde Ernesto Colman recomendamos probar las delicias que ofrecen el campo y el mar a esta verde tierra. ¡No se vayan sin probar el pulpo a feira!

La Catedral de Santiago de Compostela, una de las vistas favoritas de Ernesto Colman

La Catedral de Santiago de Compostela, una de las vistas favoritas de Ernesto Colman